[ Música y escucha para el alma ]
Dicen que las grandes ciudades albergan muchas almas solitarias. Buenos Aires no escapa a ello. Los programas radiales testimonian muchas historias de hombres y mujeres solas. Yo me sentía sola. Había vivido 11 años en pareja y busqué compañía en la radio.
El programa "No te duermas sin un beso" fue tranquilizador. Me dormía con su música pero también me nutrí de cientos de historias de personas que habían transitado por la misma situación, y otras muy disímiles. Algunas historias estaban ligadas a una canción, otras simplemente despertaban las reflexiones de su locutora. En muchas ocasiones la expresión "sólo por hoy" guiaba y me daba fuerza para enfrentar el nuevo día. Mi día implicaba hacerme cargo de todo, sobre todo de la educación de dos hijas. No es sencillo ser madre y menos aún en los tiempos que corren.
Me transformé en una radioescucha fiel para hacer frente a mi presente.
Sólo 3 años más tarde, descubrí incidentalmente que había dejado de escuchar la radio por las noches. Pero para ese entonces, mi historia había dado un giro inesperado.
viernes, 4 de abril de 2008
No te duermas sin un beso
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