[ El momento ]
Una vez encaminada la separación, otra gran preocupación era qué hacer si tenía una nueva pareja. Cómo esto podría impactar en las nenas.
Tuve muchas cavilaciones en este sentido. No quería empezar una relación y exponer a mis hijas a un nuevo fracaso de pareja. Tampoco podía saber al comienzo de una nueva relación, si funcionaría. Esto lo discutí con varias personas. Soy testigo de muchas mujeres separadas que luego reconstruyen su vida y tienen buenas experiencias en pareja. Algunas con hijos e incluso nuevos chicos con sus recientes parejas. Quería preservarlas. Habían sufrido mucho. El padre es el padre, lo defenderían.
Mi tranquilidad sobrevino con el divorcio. Con los papeles en orden me sentía más segura.
El tiempo sólo se fue dando espontáneamente. La primera vez que invité a Ariel a casa, fue en un feriado. Estaría con las nenas en casa pero tenía muchas ganas de verlo. Le advertí que estaría con ellas y que sería su decisión venir o no. Aceptó sin mayores problemas aunque se vino cargado de notebook y cámaras para entretenerlas (no estaba acostumbrado a estar con chicos, ya que es soltero y no tiene sobrinos).
Con las nenas preparamos una torta de chocolate. Tomamos mate y más que estar juntos, estuvieron juntos ellos, las nenas y Ariel. Más tarde me pidieron permiso para invitarlo a cenar. Luego hubo una nueva propuesta más adelante y hoy, ya pasado mucho tiempo, siempre preguntan cuándo viene a casa. Tienen una excelente relación. Ariel sabe adaptarse muy bien a las dos edades y tiene mucha pero mucha paciencia.
Un domingo fuimos al parque de juegos de Luján y la pasamos bárbaro. No lo teníamos previsto pero quería celebrar que la más grande estaba señorita y que la chiquita comenzaba el primer grado.
Si bien estuvo quien me dijo que tuviera reparos en cuándo presentarlos, todo fue muy natural. Por otra parte, no puedo proteger de todo a las nenas. Algunas relaciones crecen, otras se terminan, porque así es la vida (eso lo aprendí de José). Estaba segura que les estaba presentando a una gran persona, porque pase lo que pase, Ariel es un excelente ser humano. No es mi opinión personal, sino de todos los que lo conocen. No estaba siendo precipitada, ya que llevábamos un tiempo conociéndonos y viendo que nos llevábamos bien. Lo que vendrá (bueno o malo), nadie lo sabe.
lunes, 7 de abril de 2008
Mis hijas y el amor
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario