[ Diálogos de mujeres ]
Un año antes de mi separación y con las nenas un poquito más grandes, había retomado mis estudios. Cursé varias asignaturas en la Universidad Católica Argentina, de la mano de una excelente profesional y humilde ser humano, Ana María Andrada.
Más allá de conformar un grupo heterogéneo en cuanto a edades, profesiones, experiencias, a todas estas mujeres (porque los hombres desistieron al poco tiempo y eran minoría) nos nucleaba la apuesta fuerte en las nuevas tecnologías para la formación de las personas y supongo que la alquimia que hizo que se produzca "el encuentro".
No siempre es posible encontrarse con un grupo humano así. Mujeres pensantes, sensibles, que no pasan por la vida desapercibidas.
Fue así que la excusa del curso cedió espacio a los encuentros para una buena charla. Los temas siempre fueron variados, la visión positiva, las reflexiones personales sumamente reveladoras. Un grupo que se nutre de lo que a cada una le pasa, y que sobre esa base, teje conversaciones de las que resulta un verdadero placer participar.
Este fue uno de los primeros nucleos que empezó a conformar mi entramado de nuevas relaciones sociales.
Mi terapeuta me estimuló a que tejiera una nueva red de relaciones que me permitieran transitar otros temas, confrontarme con otras realidades, y sobre todo, que me acercaran otros vínculos. Pasaba gran tiempo en casa, trabajando, atendiendo a las nenas, necesitaba un espacio para hablar de otras cosas, para llenarme de otros diálogos. En los almuerzo UCA que sostenemos en el tiempo, encuentro eso y mucho más.
viernes, 4 de abril de 2008
El cafecito y los almuerzos UCA
Etiquetas:
espacios personales,
redes sociales,
vínculos
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