lunes, 31 de marzo de 2008

Sacando la basura

[ Los pequeños hechos que dan cuenta de la realidad ]

Fue la primera noche que tuve que cerrar la bolsa de la basura y bajarla a la calle. Me recuerdo aún bajando las escaleras de casa, y en el trayecto, sentir que me invadía una gran angustia (mis lágrimas brotaban lentamente y sin esfuerzo).
Abrí la puerta del frente y recorrí unos pocos metros hasta el lugar donde debía depositarla. La apoyé lentamente. Miré a mi alrededor. La ciudad estaba en silencio y casi no circulaba nadie por el barrio.
Me detuve un momento antes de irme. Repasé mentalmente la acción de dejarla sobre el piso y lloré. Me di cuenta que estaba sola. Esta era una de las tareas que como parte de la rutina hogareña estaba a cargo de quien fuera mi marido.
Fue solo un instante. Un breve momento que me mostró que las cosas habían cambiado.
Aunque parezca absurdo implicó mucho más que sacar los desperdicios del día. Hoy pienso que marcó el momento de hacerme cargo de mí misma y de sacar afuera los residuos de una historia personal marcada por vínculos no sanos. Trascendía la separación.

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