[ Cecilia se separó hace algunos años, hace poco obtuvo el divorcio, tiene 2 hijos ]
Bueno, te podría decir que personalmente yo necesitaba revalorizarme como individuo, elevar bastante mi autoestima, ocuparme de mi misma tanto física como espiritualmente porque me había abandonado en esos aspectos. En esos momentos, antes y después de separarme, no hubiera creido que algún día podría ser tan autosuficiente como lo soy ahora y que yo solita llevaría adelante un hogar y la educación de mis hijos con todo lo que eso significa, que no es poco. Si miro hacia atrás (y ya no duele) me veo aislada de la gente, del mundo, entregada solo a la casa, marido e hijos. Me costó salir de ese ensimismamiento. Hubiera sido bueno contar con personas como psicólogos o algún grupo que me contuviera, creo que hubiera sido más llevadero.
Para pasar este trance necesité un tiempo en el que fui concientizándome de que ya no estaría con él. Tal vez me asustaba un poco la soledad, pero era una soledad mal entendida. Ahora me doy cuenta de lo mal que estuve todos esos años con esa persona incompatible en todos los sentidos que fue mi marido. Ahora me pregunto cómo pude estar tanto tiempo con él. Veo que me he realizado como persona en tantos aspectos ya sean laborales, espirituales, afectivos, etc., etc., desde que él no está. Fue necesario pasar un año de mucho dolor para empezar a transitar el cambio en mi. Ahora hace cinco de la separación y me no me arrepiento. Pero creo que es necesario pasar un tiempo considerable solo, meditando, digiriendo, procesando lo que ocurrió, pensando en qué quiero para mi, cómo me gustaría vivir, proyectándome, imaginando. Tal vez es bueno escribirlo. Después lo lees al tiempo y notás evolución en tu vida.
Personalmente creo que estuve abierta al cambio. Quise que me pasaran cosas buenas. Pensaba y deseaba lo mejor para mi y por ende para mis hijos. Si vos estás mal, todo está mal. Entonces me dejé ayudar por algunas personas: mis viejos, amigos que no sabía que existían, y fundamentalmente yo misma, que busqué libros que me hicieron muy bien y me decían: "vos sos única y te merecés vivir felíz pero para eso hay que trabajar muchos aspectos", y me decidí a empezar.
Cuando dejás que todo fluya y te dejas llevar un poco por los acontecimientos sin ofrecer mucha resistencia, entregándote, dejándo que el tiempo se lleve lo que te daña sin retenerlo, sin guardarlo, no aferrándote a lo que "te pasó" y sintiendo lástima por vos, es ahí cuando empiezan a pasar "cosas" buenas. Lo malo es QUEDARSE PEGADO EN EL PASADO. Yo me repetía: el pasado ya no existe, ahora estoy acá y tengo una vida nueva para vivir, una oportunidad muy valiosa, un espacio que es solo para mi ,que es como un regalo que me da dios o el ser que quieras que puede ser buda ,si se te antoja. Lo bueno también es creer que hay una fuerza, y esto no tiene nada que ver con ir a misa o esas cosas que nunca hice, que te acompaña y en la que poder confiar y pedir que te ayude. Hay quienes creen que todos los pensamientos se materializan ya que son energía que uno lanza en cada pedido o pensamiento, pero esa es una visión bastante personal, no a cualquiera le podés decir esto porque les provoca risa. Pero para mi fue muy importante.
Algo muy bueno e importante es hacer una activicad física y por supuesto mental. No estar "al pedo" eso te destruye la cabeza. Estar ocupado, cansarte, estudiar, ir al gimnasio, bailar, correr con amigos, nadar, empezar una carrera en la facultad, pintar, escalar, lo que sea. A mi me encanta remar en el río y también llevaba a los chicos. De esa forma, también conocés gente. Me puse a estudiar. Aunque no lo creas esa fue la etapa más productiva de mi vida. Ah, también pintaba pequeñas esculturas y las vendía, de paso ganaba dinero y me divertía.
jueves, 30 de noviembre de 2006
Experiencias de vida: Cecilia
Etiquetas:
aceptación,
autoestima,
cambio,
pensamiento positivo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario